Amor, mafia y rocanrol

General

Fin de la evaluación prevista el 01/12/2017

351 páginas

"Respetables padres de familia comienzan a aparecer asesinados por las calles de la ciudad. Esto, vestidos con ropa y accesorios femeninos, y maquillados como lo haría la prostituta más vulgar y burda. Los diarios y la gente formulan teorías al respecto, cayendo en lo frívolo y jocoso, pues han comenzado a trivializar las noticias de este tipo acostumbrados a la guerra contra, y entre las diferentes mafias. Fernando Jiménez Maronna, músico de rock, se considera fracasado ya que a su edad —37 años— no ha pasado de tocar en diversas agrupaciones en bares de mediana calidad. Fernando navega a la deriva junto a su mejor amigo, Víctor, siempre a la caza de más féminas y en retornos con Benita, su chica incondicional; hasta que un día, y sin esperárselo, su vida da un abrupto giro cuando en una de sus tantas noches de música conoce a Mónica, de quien se enamora perdidamente. El problema es que dicha chica arrastra un pasado tenebroso alineado a uno de los más crueles cárteles del crimen organizado, y donde Fernando, después de diversos episodios y trámites de conquista, ve amenazada su vida. Pero mejor permitamos que, nuestro principal protagonista, se presente ante nosotros: Sexo, drogas y rocanrol había sido mi vida. Diecisiete años perviviendo de mi pasión, ejecutando el bajo, en cuanto antro me contratara con mi banda. Las mil noches de música y drogas estuvieron a punto de desaparecer cuando conocí a un ángel despistado, que pensaba que la mafia era un juego al estilo del cine hollywoodense. Pero ella no es la culpable. Quién me manda a ser tan cachondo y a querer llevar a la cama a cuanta mujer bella conozca. La única disculpa a la que puedo recurrir, es que tocó mi corazón como ninguna antes lo había logrado. En el Paraíso también hay demonios. Veracruz, México, cayó bajo el poder de las peores organizaciones criminales de las que se tenga noticia. Yo estuve en el centro del huracán. Primero como espectador, después como víctima. Pero siempre como cómplice por omisión. Que mi historia sirva, pues, como advertencia, como guía, como una pequeña cátedra de lo que NO se debe hacer. De lo que debemos evitar; así nos llegue la tentación de la forma más implacable: una hermosa mujer con ojos virginales y labios de lujuria."
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